La modernización del transporte en la ZML

Previo al inicio de su mandato, el entonces presidente nacional EPN estableció 266 compromisos de gobierno, de los cuales 90 estaban ligados a impulsar la movilidad urbana sustentable en ciudades mayores a 500 mil habitantes.

Tema estratégico y prioritario

En ese sentido el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2013-2018 y el Programa Nacional de Infraestructura (PNI) 2014-2018 coincidían en que la inversión en infraestructura es un tema estratégico y prioritario porque representa el medio para generar desarrollo y crecimiento económico y es la pieza clave para incrementar la competitividad.

Zona Metropolitana de La Laguna

Con base en el PNI 2014-2018 se definieron 4 proyectos orientados a modernizar el sistema de transporte masivo en el oriente del Estado de México, Monterrey, Tijuana y la Zona Metropolitana de La Laguna.

La modernización del transporte público urbano de la Región Lagunera, de acuerdo con el Programa de Transporte Masivo (PROTRAM) de Banobras y la Secretaria de Comunicaciones y Transportes (SCT), se realizaría en dos etapas.

Durante la primera se elaboró el Plan Integral de Movilidad Urbana Sustentable de la Laguna (PIMUS) por un monto de 11 millones 595 pesos en Coahuila y el Proyecto Ejecutivo del Sistema Integrado de Transporte Laguna (BRT) por un monto de 5 millones de pesos en Durango.

De acuerdo con el portal de la SCT, la primera etapa del Metrobús contempla una inversión total de 1,453 millones de pesos, de los cuales el 19% son recursos provenientes del Fonadin, 38% son recursos de los municipios y 43% son recursos privados.

Poca coordinación para obras

Luego de la posible cancelación de la obra las impresiones son múltiples, sin embargo, queda de manifiesto la poca coordinación entre los distintos niveles de gobierno para aterrizar obras de gran trascendencia para la ciudadanía.

Debemos comprender que por encima de las inversiones multimillonarias está la calidad de vida de los habitantes, reconociendo que la inversión en infraestructura tiene un efecto positivo en el desarrollo de las ciudades y, por lo tanto, es necesario invertir en el marco de una política integral de movilidad y no en esfuerzos aislados de poco impacto.