¿Cuánto costó la elección en Durango?

Una vez concluido el proceso electoral en Durango, sería bueno reflexionar sobre los costos, no sólo financieros, si no también políticos que pasaron factura el pasado domingo.

Poca participación

Este 2 de junio, 1 millón 298 mil duranguenses debieron salir a votar, sin embargo, solamente 578 mil acudieron a las urnas de acuerdo con los datos más recientes del PREP, por lo que apenas 4 de cada 10 personas en el Estado ejercieron su derecho democrático.

Costo del voto por duranguense

Las elecciones tuvieron un costo financiero total de $268 millones de pesos, de los cuales $177 millones (66% del total) fueron para la operatividad y funcionamiento del IEPC, mientras que $91 millones (44%) fueron para los partidos y asociaciones políticas, y si dividimos todo el presupuesto usado por éstos últimos entre el número de personas que votaron, podemos concluir que cada voto les costó a los duranguenses $157.

Si bien, el porcentaje de participación fue muy bajo en comparación a la elección pasada en donde 6 de cada 10 electores salieron a votar, es importante recalcar que al hacer el análisis por municipios encontraremos datos aún más desalentadores.

Solo 30% ejerció en Gómez Palacio

Por ejemplo; Gómez Palacio fue el municipio en donde menos personas salieron a votar, registrando una participación de apenas el 30%, le siguen Durango capital con el 42% y Lerdo con el 43%, por lo que las ciudades con más habitantes en el Estado fueron las que registraron los niveles más altos de abstencionismo.

Los factores determinantes

El costo político fue sin lugar a duda el abstencionismo, consecuencia quizás de la falta de seriedad de las fuerzas políticas para seleccionar a sus candidatos y de las propuestas vacías que no lograron convencer a los votantes, otro factor importante fue también, la poca cercanía con la sociedad civil organizada durante las campañas.

Ciertamente son números que no abonan a la democracia y que reflejan el cansancio de los electores hacía un sistema obsoleto que sólo promete y no cumple, un sistema que debe renovarse a través de una mayor participación ciudadana y educación cívica.