El inminente golpe del Covid-19 a las finanzas públicas

por | 25/03/2020

México enfrenta ya, la pandemia del Coronavirus y con ella llega también otro viejo y conocido problema para los mexicanos: la crisis económica.

Disminuyen proyecciones de crecimiento

2019 cerró con una economía estancada, y luego de aceptar el duro golpe de la recesión, el gobierno federal proyectó para éste 2020 un crecimiento anual del PIB de un 2%, sin embargo, a menos de 3 meses de comenzado este año, hoy las proyecciones de crecimiento rondan entre -1% y -4%.

Caída en el consumo interno

Pero ¿Qué impacto tendrá esta crisis en las finanzas públicas? Para empezar, esta caída en la productividad representará despidos en las empresas que se traducirán en una menor recaudación del ISR, y por consecuente vendrá una caída en el consumo interno del país que se traducirá en una menor recaudación del IVA.

Mayor pago de intereses

Otro golpe vendrá por el tipo de cambio, que ha alcanzado su máximo histórico al cotizarse en $25 pesos por dólar, por lo que el pago de intereses y capital de la deuda externa (que asciende a poco más de $460 mil millones de dólares) incrementarán también de manera exponencial.

Afectados los ingresos por petróleo

El precio del barril de petróleo está en números nunca antes vistos ($15.33 dólares por barril), y aunque se cuenta con un seguro de coberturas ante una caída brusca de los precios, este seguro no cubre en su totalidad la producción de PEMEX, por lo que los ingresos públicos del país se verán muy afectados ante la guerra comercial de los países de la OPEP+.

Menos recursos para estados y municipios

Frente las perdidas en las arcas nacionales, los Estados y los Municipios recibirán menos recursos y el rubro más golpeado será la Inversión pública, que paradójicamente es la principal palanca para acelerar el desarrollo y el crecimiento del país.

Posible incremento en impuestos

La deuda pública de la Federación, de los Estados y de los Municipios se incrementará también para poder hacer frente a los gastos corrientes que incluyen el pago de la nómina y los servicios indispensables del gobierno, y en el peor de los escenarios se tendría que recurrir al incremento de impuestos como en anteriores crisis, siendo la clase media, una vez más, la más afectada por las crisis.