Pobreza, el eterno problema

De acuerdo a los resultados publicados por CONEVAL en Coahuila hay 691 mil personas que viven en pobreza, un 7% menos que en 2016, mientras que en Durango hay 680 mil personas, un 6% más que la medición anterior.

Realidades en la Comarca Lagunera

Mientras que en Coahuila el 22% de la población sobrevive en esta condición, en Durango ésta cifra alcanza el 37%, dos realidades distintas pero que están entrelazadas por la Comarca Lagunera.

Sureste de Coahuila, el más beneficiado

Por un lado, Coahuila es uno de los estados que mayor inversión extranjera logro captar, también es una de las entidades que más exporta en el país, y de las que mayor crecimiento económico tuvo durante 2017 y 2018, aunque los más beneficiados por la bonanza económica fueron los habitantes de la región sureste.

Durango con el mismo síntoma

En el otro extremo, Durango parece tener los primeros síntomas de recuperación de lo que fueran dos años de recesión y crisis económica, causados por la escaza llegada de inversión extranjera y la poca capacidad de exportación, sin contar que los grandes proyectos de infraestructura han sido en su mayoría para la capital.

Recursos a la competitividad

Las causas de la pobreza pueden ser muchas, y aunque las entidades más productivas no están exentas de padecerla, una cosa es cierta; cuando los Estados destinan más recursos a la competitividad, la pobreza se reduce.

Sin embargo, en pleno siglo XXI pareciera que aún existen autoridades que lucran con la pobreza para sacarle más recursos a la federación, bajo la premisa del pacto de solidaridad fiscal que ayuda a los Estados más pobres para equilibrar la balanza presupuestaria.

Avanzar como sociedad

Pero más allá de los números, están las familias que diariamente tienen que luchar contra la pobreza porque su poca educación no les dio para más, porque trabajar 12 horas diarias no es suficiente o porque su trabajo no es bien remunerado, cada historia detrás de éstas cifras es un triste recordatorio de que aún nos falta mucho por avanzar como sociedad, ya que por más recursos que gaste el gobierno o por más cruzadas que se hagan contra la pobreza, de nada servirá si no trabajamos por mejorar la educación y las condiciones salariales de los trabajadores.